Juan Manuel Martín, capataz de Nuestro Padre Jesús de Pasión

Hace apenas unos meses que se ha incorporado a la Hermandad de Pasión, pero como recibió el ofrecimiento de la Junta de Gobierno.

Yo  tenía relación con Huelva a través de mis hijos,  sobre todo desde que  Luis se hizo cargo del palio de la Virgen del Refugio,  y estuve trabajando con él durante dos años. Tras lo que pasó con el anterior capataz, la junta de Gobierno me pidió que fuera el que guiara al Señor de Pasión. En un  primer  momento me negué porque dejé el martillo hace dos años y ya sólo ayudaba a mis hijos en sus labores. Un tiempo después, la junta volvió a llamarme, me insistieron y, claro, decirle dos veces que no al Señor de Pasión es muy complicado, por ello, después de meditarlo y pensarlo, accedí y dije que sí.

Noto una gran ilusión por su parte…

Yo llevaba un tiempo retirado, de hecho jamás he querido meterme en las labores de mi hijo, simplemente cuando me necesitan, pues le doy consejos o mi parecer, pero siempre intento respetar el trabajo. Pero la decisión de decir que sí ha sido una ilusión muy grande.

Ahora que estoy en Pasión tengo la misma ilusión que cuando empecé, hace algunos años, con el señor de la Salud. Estoy deseando que llegue el día 22 y hace andar al Cristo de la Pasión por las calles de Huelva.

 

¿Cómo ha sido la primera toma de contacto con la cuadrilla?

Es cierto que he tenido muy poco tiempo, ya que me he incorporado hace dos semanas y me he encontrado con una cuadrilla con muchas ganas con la que hemos tenido que trabajar, puesto que  tuve que empezar a igualar, porque no había ni cuadrante de costaleros. Pero desde que empecé he recibido muestras de cariño hacia mí, mi familia y  mi trabajo, así que muy agradecido por el recibimiento de Junta de Gobierno, hermanos y, por supuesto, cómo me ha recibido la cuadrilla de costaleros.

 

No sólo llega a Pasión, sino que, además, lo hace en pleno centenario…

Por circunstancias y  sin hacer nada en Hueva, tengo más acontecimiento que  en Sevilla, tras 40 años. He tenido la enorme satisfacción de hacer el centenario con ambos titulares ¿te parece poco? (risas). Me llega de orgullo y satisfacción

¿Cómo ha sido la adaptación entre usted y la hermandad?

Yo no tengo que adaptarme a las hermandades, lo que tiene que haber entre capataz, Junta de Gobierno y costaleros es un respeto mutuo y confianza en la forma de trabajar. Sobre todo respeto hacia una persona en la que se ha depositado la confianza y que está deseando trabajar. Con la Junta de Gobierno tengo buen ‘feeling’ y respecto máximo. Lo que hay y lo que tiene que haber en todas las  Junta de Gobierno es un acuerdo con las cuadrillas y de cara a lo hermanos de lo que quieren hacer.  Pero, me gustaría insistir en que lo primero que he tenido y he recibido son satisfacciones y predisposición  con la Junta de Gobierno, me han recibido muy bien.

La verdad es que solo puedo dar agradecimientos a los hermanos, porque nada más que he recibido palabras de elogio y en cuanto a la Junta de Gobierno  me han demostrado que son personas de orden que cuando se compromete, cumplen y los costaleros, no me caben la menor duda que también.

 

¿Cómo valora lo que podremos ver el próximo sábado?

Después de los ensayos, ya está todo listo y este jueves vamos para Huelva, esperando que llegue el sábado a las cinco de la tarde, a la que se nos ha convocado,  una hora muy taurina.  Yo tengo mucha ilusión, y en la cuadrilla  muchas ganas de demostrarle a Huelva que el hijo de Dios se llama Pasión y vamos a intentar que por las calles de la ciudad ande como sabe andar, yo creo que sí.

 

Una procesión, además, con dos bandas ¿será un itinerario especial?

Especial no sé yo (risas), pero el señor de Pasión lo tiene que dar es , precisamente pasión por las calles y andar sobre los pies, y lo que desde mi punto de vista es pasear un nazareno en Huelva o donde lo pasee, pero como creo debe hacerse.